domingo, abril 19, 2009

Comentocracia: Conmemorar dos siglos

Caricagura de Omar en El Universal

Así viene la síntesis de artículos:

Conmemorar dos siglos

Reforma, p. 12/Primera - Opinión
Enrique Krauze
La Independencia de México es un hecho tan remoto y consolidado como la abolición de la esclavitud. Por ello no puede dar sentido práctico al 2010. La Revolución Mexicana, en su legado y su vigencia, es materia de disputa política. Por ello no puede dar significado único al 2010. ¿Qué sentido, qué significado debe adoptar el Bicentenario? La Comisión encargada de dárselo no lo ha encontrado. A mi juicio debe ser éste: no conmemorar dos fechas sino dos siglos. Más allá del brillo de las exposiciones, festejos y obras públicas que se inauguren el año próximo, el Bicentenario debe tener un mensaje que le hable al mexicano de hoy y al de mañana. Lo tuvo en Francia en 1989: fue la conciliación entre los tumultuosos pasados de aquel país, tan parecido al nuestro en cuanto a su raigambre revolucionaria. El Terror dejó de ser objeto de reverencia, pero no por eso Francia se entregó a la veneración reaccionaria de Luis XVI. Encontró un justo medio. Y Francia se reconcilió, hasta cierto punto, consigo misma.

¿Amigous?

El Universal, p. 18/Primera-Opinión
Sara Sefchovich
Cuando estaba en campaña Barack Obama hizo evidente que no tenía la menor idea de sus vecinos del sur, México incluido. Esto ha cambiado. Como presidente electo al primer jefe de Estado que recibió fue a Felipe Calderón. Su visita de hace unos días, aunque de pisa y corre, no deja duda sobre que la nueva administración estadounidense se ha dado cuenta de que México es importante. Hay varias señales de este reconocimiento. Hace algunas semanas vino Hillary Clinton en una visita oficial en la que todo fueron sonrisas y demostraciones de interés. Que haya sido precisamente ella la encargada de darnos coba no es gratuito, pues además de ser la funcionaria que se ocupa de esos asuntos tiene en su haber una relación particular con México.

Los “reparos” a Obama

Excélsior, p. 18/Primera-Opinión
León Krauze
Conozco básicamente dos reparos a la visita de Barack Obama. El primero es el más insustancial. Apenas el avión del presidente de Estados Unidos dejó tierra mexicana, comenzaron a aparecer textos lamentando la euforia que Obama despertó en algunos medios de comunicación. “Obama no es Dios”, me dijo un radioescucha el jueves por la tarde. Por el estilo iban las críticas de otros periodistas y no menos políticos que solicitaban decoro a los medios. Intuyo que los que pedían mesura explicarían su postura como mero escepticismo. Yo, en cambio, detecto un par de sospechosos tufillos: el del antiamericanismo y la corrección política. Después de todo, ¿desde cuándo se ve bien en México que uno aplauda y reconozca la buena labor del presidente de Estados Unidos? A la visita de Barack Obama no le faltaron defectos (¿por qué Europa sí fue digna de un discurso masivo y México sólo de una suerte de visita relámpago?), pero la firmeza en las convicciones de ese hombre y su temple son innegables. (…)

Gastar para ganar

Reforma, p. 13/Primera - Opinión
Juan E. Pardinas
En una de las escenas más memorables del cine hollywoodense, el director del cuarteto de cuerdas del Titanic le pide a sus músicos que no dejen de tocar, mientras los pasajeros evacuan el trasatlántico. El hundimiento es inminente, pero el violinista y sus colegas siguen concentrados en la partitura. La imagen me recuerda la situación de las finanzas públicas nacionales. Las arcas de la Federación hacen agua, pero la música continúa. El gasto público no detiene su melodía. Nadie en el gobierno quiere reconocer la verdad incómoda: México avanza hacia una crisis fiscal. En la antigua Roma, los recaudadores de impuestos utilizaban una canasta tejida de mimbre llamada fiscus donde se colectaban los tributos del César. Desde ese entonces, la palabra fiscal está vinculada con los dineros de la autoridad. (…)

La subordinación vergonzante de la JFCA

La Jornada, p. 12/Política
Néstor de Buen
Da la impresión de que el PAN, a la vista de unas elecciones que con toda seguridad va a perder, está queriendo aprovechar el tiempo que le queda para hacer demostraciones rotundas de su espíritu fascista y contrario a los derechos fundamentales de los trabajadores. El protagonismo en esas andanzas corresponde, sin la menor duda, al Presidente de la República y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, que olvida con intención manifiesta dos de las principales obligaciones que le impone la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal en las fracciones I y II de su artículo 40. No vigila ni remotamente la debida aplicación del 123 constitucional (v.gr., en materia sindical y en conflictos de huelga) ni procura el equilibrio entre los factores de la producción. Hay, claro está, la presunción de que su titular no ha leído esa ley orgánica.

El caso Fujimori

Milenio Diario, p. 16/Opinión
Juan Ignacio Zavala
Yo tuve que gobernar desde el infierno”, alegó en su defensa el ex presidente peruano Alberto Fujimori. Uno de los eventos más relevantes délos últimos años en América Latina ha sido el juicio y la condena contra quien condujo los destinos de Perú. Independientemente de que el solo proceso habla ya de las posibilidades de juzgarse a sí mismos de los peruanos -lo cual es de reconocerse y, más aún, de imitarse-el caso tenía una característica especial. Se trató del primer juicio contra un mandatario que fue elegido democráticamente. Este dato no es cualquier cosa. Ya no estamos ante los restos de las dictaduras militares que campearon en los 6o y 70 en esta parte del hemisferio. El juicio y la condena contra Fujimori (25 años de cárcel dictaron los tribunales) son producto -al igual que su elección- de una vida democrática institucional.

Involución

Reforma, p. 13/Primera - Opinión
Luis Rubio
La película es cada vez más clara, pero no por eso más atractiva: el país experimenta una creciente involución política. Nuestros políticos, desde el presidente hasta el último de los diputados plurinominales, se parecen cada vez más al dicho de aquel coach que le dice a su equipo: “ustedes juegan pésimo y van de mal en peor. Y hoy jugaron como mañana”. Los signos del retroceso están en todas partes, algunas obvias y otras sutiles, pero el sendero es inconfundible. Lo más evidente es el alejamiento creciente de la institucionalidad. Más allá de las estrategias de campaña, nuestros políticos y sus partidos actúan como si las tuvieran todas en la mano, como si no hubiera consecuencias de su actuar. (…)

Jacinta Francisco Marcial: Los platos rotos de un mal proceso

El Universal, p. 18/Primera-Opinión
Javier Cruz Ángulo
Un juez de apelación ordenó que se repusiera el juicio penal seguido en contra de Jacinta Francisca Marcial. La razón es que en las declaraciones hubo contradicciones sustanciales entre los agentes que sostienen la acusación. Lo anterior nos dice que lo expresado por los acusadores no fue coherente; y por ende varios o todos los acusadores tienen una versión muy poco clara de los hechos. Lo lógico sería que entonces el juez hubiera analizado las declaraciones y hubiese hecho algo al respecto. Por ejemplo, absolver.
Jacinta Francisco Marcial, quien lleva dos años en la cárcel y por lo menos le esperan seis meses más. Los errores de las figuras obsoletas como el careo, figuras mal utilizadas como la reposición del procedimiento, la omisión del primer juez, las ganas de no decidir y los acusadores que tuvieron contradicciones sustanciales, bien gracias, que Jacinta espere en prisión preventiva.

El dueño de Germán

Milenio Diario, p. 3/Opinión
Federico Berrueto
Las causas del sometimiento pueden ser el miedo, el interés o la confusión. Es un hecho que la dirigencia nacional del PAN se ha sometido al publicista de campaña sin importar los costos y las consecuencias. Con alarma se recurrió a él a partir de sondeos adversos de preferencias. La recomendación fue asociar al PRI con el narcotráfico; la disciplina de Germán se muestra en la consistencia del mensaje. La cuestión es su eficacia, también sus consecuencias. ¿A quién es funcional Germán? ¿Al Presidente? ¿Al propio PAN? No. Si a alguien es útil Germán es a los duros del PRI, los mismos que fueron votados y repudiados en la elección de 2006. Paradójicamente, quienes perdieron en ese entonces, ahora son quienes más influencia tienen en el partido que ganó. (…)

Por un gobierno con charros (sindicales)

Excélsior, p. 19/Primera-Opinión
René Avilés Fabila
El PAN fue crítico del sindicalismo charro por una razón: servía al PRI. Hoy no le produce asco, al contrario: imagina que es un avance político. El PAN ha heredado los peores vicios priistas, lo tenemos utilizando el corporativismo. Un lector me preguntó la razón de los cambios que están ocurriendo en México. Lo más sencillo era decirle que era la sociedad. Al organizar la respuesta me di cuenta de que son los buenos medios de comunicación los que en mayor medida han contribuido al avance. Los partidos políticos no son más que beneficiarios de las transformaciones. Ganan dinerales, nos han envilecido y se convirtieron en la partidocracia que nos gobierna a su antojo. Se ponen de acuerdo a pesar de las diferencias entre ellos. Un ejemplo es la pelea por los sindicatos, antes propiedad del PRI y ahora también en manos del PRD y del PAN, como lo prueba la presencia de Valdemar Gutiérrez, líder del sindicato del IMSS en sus listas plurinominales o la de Hernández Juárez en el PRD.

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