El sábado, ocho veces más que hace 44 años, más de medio millón de personas en Washington, y un número similar en las ciudades más grandes de Estados Unidos protestaron contra la visión y las posiciones de Donald Trump.
La unión global contra Trumpilandia fue bálsamo para las angustias mexicanas por la agresividad y beligerancia del presidente contra México, su gente, y su economía. No estamos solos en nuestra indignación e inconformidad.












